Relatos reales, contados por Toti y reescritos para leerse de corrido.
Estas son las primeras veinte historias —las más fuertes, las que mejor lo cuentan— ordenadas siguiendo el hilo de su vida. Se pueden recorrer por tema o por lugar. El archivo seguirá creciendo.

Antes que el mar, antes que los barcos y los puertos imposibles, hubo un pibe de Villa Ballester al que lo desvelaba una sola cosa: comprar…

Antes del accidente, Toti se ganaba la vida con el cuerpo. Trabajaba en un almacén mayorista, repartiendo mercadería para los almacenes del barrio, y lo que…

El accidente le dejó una herencia que tardó casi un año en irse: el brazo derecho prácticamente inútil. Adiós a las bolsas de setenta kilos, adiós…

Aquel año, la Cruz Roja cumplía un aniversario y lo festejó con un acto en un cine cercano. Los alumnos fueron todos de uniforme, impecables, y…

Toti empezó a navegar como empiezan casi todos: pagando el derecho de piso. Por nuevo, lo mandaban siempre al sur. Río Gallegos, carbón para las usinas,…

El maletín de diplomático ya había cumplido su función. Las escalas habían quedado atrás, las historietas leídas y releídas, y Toti finalmente pisaba Singapur, el puerto…

De todos los sustos que el mar le tenía guardados a Toti, este fue uno de los más grandes. Y empezó, como empiezan casi todas las…

No todos los peligros que vivió Toti tenían que ver con el mar. Algunos lo esperaban en tierra firme, en una calle cualquiera, escondidos en un…

Durante siete meses, Toti hizo siempre el mismo recorrido: cargar veintitrés mil ovejas en Australia, cruzar hasta los puertos del Golfo Pérsico, descargar, volver a Australia…

Toti detectaba la apendicitis. Toti sabía qué había que hacer. Pero Toti no era el que mandaba el barco. El que mandaba era el capitán. Y…

Toti había ganado la pelea del libro de enfermería. Los tres tripulantes con apendicitis fueron desembarcados: uno en Australia, dos en Indonesia, en el puerto de…

Apenas se recibió de enfermero, Toti hizo algo muy suyo: se fue a los remates de aduana a comprar libros. En esos remates se vendía lo…

En los barcos de ELMA, la empresa de líneas marítimas del Estado, una vez les tocó cargar una mercadería particular: cuero crudo, traído de las barracas.…

Cuando a Toti le preguntan por la peor tormenta de sus cuarenta años de mar, no duda. Vivió varias, todas grandes, pero hay una que está…

No todos los capitanes de Toti eran como aquel hombre prudente del Golfo de Vizcaya. Algunos eran lo contrario: hombres a los que la soberbia les…

Si hay una historia que explica cómo pensaba Toti, cómo se paraba frente al peligro, es esta. Y no necesita un gran temporal de fondo: le…

Cuando se vendió la flota mercante y se quedó sin esos barcos, Toti tuvo que pasarse a la pesca. Y la pesca, descubrió pronto, era otro…

Esta es una de las historias más impresionantes de Toti, y arranca con una imagen que parece imposible: una montaña gris moviéndose en el mar.

De todas las peleas que Toti dio en sus cuarenta años de mar, ninguna lo retrata mejor que esta. No hubo temporal, no hubo naufragio, no…

Después de tantas historias de capitanes soberbios, de capitanes mediocres, de capitanes que dudaban y mandaban mal, es de justicia terminar este primer grupo con el…
No hay historias que combinen ese tema y ese lugar. Probá otra combinación.